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Ficha técnica:
Nombre del escalador: Roniel Fonseca.
Edad: 41 años.
Años escalando: 7 años.
Estilo de escalada: tradicional, deportiva y boulder.
Lugares del mundo donde escaló: Brasil y Patagonia Argentina.
Reside en: Curitiba, Brasil.

Cuando le pregunté a Roniel cuál era su lugar favorito para escalar en Brasil no dudó en responder Marumbi: una cadena montañosa del Parque Estadual Pico do Marumbi con más de nueve picos de entre 625 y 1539 metros de altura ubicadas en Serra do Mar Paranaense en el municipio de Morretes, provincia del Paraná, Curitiba, Brasil.

Roniel le cuenta a Es Pa’rriba sobre aquel viernes de Julio de 2013, cuando él y su compañero se aventuraron a enfrentarse con un nuevo desafío.

Marumbi es un lugar con una energía muy poderosa. Me atrajo su magnetismo desde la primera vez que lo vi a kilómetros de distancia. El lugar desafía desde el principio. Los senderos de acceso a los pie de vía son físicamente exigentes, con un promedio de una hora y media (o más, dependiendo de la ruta y de la montaña) cuesta arriba con mochilas pesadas.  No solo la aproximación es exigente, la escalada también. El miedo y la adrenalina están presente durante todo el tiempo que se pasa en la pared, es una verdadera aventura escalar Marumbi, me siento muy privilegiado de poder disfrutar de este lugar.

A pesar de lo duro que es llegar, es gratificante poder descender de la montaña después de días de escalada y tomar unas cervezas frías con amigos mientras preparamos la cena para reponer energías y festejar la superación y lucha constante contra nuestros miedos. 

Fue un viernes de Julio (invierno) del año 2013, mi compa Bruno Lespinasse y yo nos reunimos en el gimnasio de escalada Campo Base en el centro de Curitiba para tomarnos el autobús que saldría de la estación a las 16:00 ese día. El plan era llegar a Morretes antes de las 18:00 para tomar un taxi desde el centro de la ciudad hasta el camino rústico que da acceso a Marumbi. Caminaríamos  por tres horas, llegando a las 21:00 a la estación de trenes Marumbi donde podríamos cenar, bañarnos y descansar para la aventura que vendría al día siguiente. Por alguna razón, perdimos el autobús y el siguiente salía a las 19:00, es decir, nos encontrábamos con un retraso de al menos tres horas en la logística de la aventura. Nada que hacer, asique nos fuimos a un bar a tomar unas cervezas esperando la hora de embarque.

Llegamos a la estación de autobuses de Morretes alrededor de las 21:30, tomamos un taxi que nos llevó hasta el Santuario Nhundiaquara, que era el lugar más lejano al que el taxi accedió ir ya que era muy tarde. Este santuario queda a más de 5 km de la base de la montaña. Comenzamos a caminar por el camino rústico y llegamos a la base alrededor de la 1:30 am. Intentamos hacer un vivac resignados de que no íbamos a tener esa cena necesaria, ni la ducha caliente. Hacía mucho frío porque era invierno y el clima en Marumbi cuando quiere, es severo.

Durante la noche fuimos atacados por murciélagos que nos atormentaron debido a las frutas que dejamos afuera de las mochilas. Uno de ellos trató de morderme la nariz que era la única parte de mi cuerpo afuera del saco de dormir. Nos dimos cuenta de que no sería posible descansar y a las 3:30 am decidimos subir el sendero que da acceso a la base de la ruta.

Nuestro objetivo de escalada, nada humilde, era la vía «Sinos da Torre» de 300 metros y graduado en VIIIb (VIIIc A1)/ E3 M1/ 7b+ francés expuesto. Es una de las rutas más difíciles y aéreas de Marumbi, sigue un sistema de grietas que corta dos grandes diedros en forma de arco de 150 metros cada uno. Yo con solo un año de experiencia en escalada no tenía idea de dónde me estaba metiendo. Mi compañero con unos años más de experiencia creía saber lo que estabamos haciendo, Só que não (pero no).

Estación de tren Marumbi

El sendero era empinado, intenso. Más de una hora de caminata con mochilas pesadas llegamos al camino que une las dos montañas: Abrolhos (1200m) y Torre dos Sinos (1280m).

Hicimos un rapel de cuerda fija hasta el desfiladero (un camino bien angosto). Nuestra estrategia era la siguiente: si alcanzabamos escalar los primeros 150 metros de diedro antes de las 2pm, continuaríamos escalando, de lo contrario nos rendiríamos y bajaríamos. Nos alistamos y alrededor de las 7:00 am comenzamos a buscar la base de la ruta que está en la cara este de la Torre dos Sinos. Un primer largo transversal a la izquierda en una pared con una inclinación muy alta y cubierto con una maleza muy densa de pequeños arbustos y bromelias que, aunque son hermosas, dificultaban la escalada. Unos 50 metros más tarde llegamos a una empinada meseta de maleza donde nos tomó mucho tiempo pero finalmente encontramos la primer chapa de la ruta.

Mi compañero lideró el primer largo que comenzaba en una placa vertical, pero a unos pocos metros se convierte en un diedro en forma de media luna intimidante ya que debíamos colocar protecciones móviles. La escalada fue dura y lenta, pero llegamos a la primera reunión. Mis pies de gato eran una tortura: ultra apretados (recién comprados), imposibles de soportar en ese momento, así que los cambié por los pies de gato viejos que llevó mi compañero. A pesar de que el cuero estaba muy seco debido a que no se habían usado durante mucho tiempo, dolían menos que los mios.

Fissura do arame

Subí ese largo con extrema dificultad, con solo un año de escalada no conocia bien las técnicas adecuadas para escalar las fisuras y mis dedos sufrieron mucho. El esfuerzo físico es constante porque cuando tiras con los dedos, empujas con los pies presionando para mantenerte en la pared sin resbalar, la tensión del cuerpo es extrema y sin descanso, ¡fue jodidamente increíble!

La primera reunión era en una pequeña grieta que apenas cabían dos personas muy apretadas. Por el tamaño de la repisa sólo entrenaban 3 pies, es decir, teníamos que turnarnos para pisar.

Cuando miramos la hora, era casi el mediodía y no estábamos ni siquiera cerca de alcanzar nuestra meta por lo que decidimos abandonar esa locura. Faltaría un inconveniente más: desde donde estábamos era difícil hacer rapel hasta la base de la ruta, porque iba a ser muy duro regresar por el primer largo inclinado y cubierto de maleza, así que mi compañero localizó una chapa a unos 30 metros hacia abajo y muchos metros a la izquierda que pertenecía a otra ruta. Hizo un rapel forzado, logró arrastrarse por la pared y llegar a chapa donde se ancló. Cuando me tocó el rapel a mi, sabía que no podría llegar a donde estaba mi compañero, así que tuve que hacer rapel a una pared muy empinada debajo de donde él estaba. Pared cubierta de plantas con espinas. En esa maniobra terminé con muchos agujeros en mis piernas y pies, logré salir de allí y llegar el suelo para que mi compañero también se bajara. Un rapel tortuoso. 

Desfiladeiro das Catedrais
Vista Desfiladeiro das Catedrais

Allí no terminaría la aventura, pero nos tomamos un tiempo para sentarmos un rato en la garganta entre las dos montañas. Comimos, descansamos y luego comenzamos la última secuencia de rápeles hacia el valle que da acceso a la estación de tren de Marumbi.

Bajamos muy cansados, y tuvimos que caminar de regreso al Puente de Hierro en el pueblo de Porto de Cima, a unos 8 km de distancia, llegamos a eso de las 23:00 pm del sábado, hacía mucho frío y el único lugar que teníamos más protegido para dormir era el balcón de un bar cerca del río que estaba cerrado. Nos desplomamos en el suelo y dormimos inconscientes allí. El domingo, temprano, preparamos el desayuno y fuimos a la parada del autobús que nos llevaría la ciudad de Morretes. Luego tomamos otro a la ciudad de Curitiba donde llegamos alrededor del medio día del domingo.

Pasamos muchas horas sin dormir, haciendo actividad física intensa, con miedo constante, dolor en todo el cuerpo, incertidumbres y frustraciones, pero una semana después de pasar por todo esto, ya estábamos haciendo nuevos planes para escalar el Marumbi.

Roniel Fonseca

Fotos gentileza de: Bruno Lespinasse y Roniel Fonseca


Información sobre Marumbi

¿ Qué tipo de rutas se encuentra en Marumbi  y cuál es la variedad de grados?

Predominan las rutas de escalada tradicional, multilargos, utilizando equipos móviles y generalmente dos cuerdas. Por lo que hay que cargar con mucho material que se traduce en peso en las mochilas.

Los grados varían de 6 a 9 (graduación brasileña), pero muchos consideran que la gradación de Marumbi la escalada es más difícil que otros sitio. Para escalar acá es necesario estar en buena forma física y psicológicamente preparados para ser desafiados.

¿Es fácil llegar?

Es posible llegar en tren, en coche y en autobús:

Tren: esta es la forma más fácil. El tren sale de la estación de autobuses de Curitiba (capital de Paraná) todos los días por la mañana y llega a la estación de Marumbi alrededor de las 11:00 hras. y regresa alrededor de las 16:30 hrs. Horarios y costos: https://serraverdeexpress.com.br/

Coche: en coche es posible llegar desde Curitiba por la carretera BR-116 y bajar por la carretera Graciosa. Ó por la carretera BR-277 y pasar por la ciudad de Morretes. El camino es complicado, es preferible ir con un vehículo off road, ya que con un vehículo normal solo se puede hacer una parte del camino, el resto habrá que caminar.

Autobús: es posible tomar un autobús en Curitiba hasta Estrada da Graciosa, y bajar del autobús cuando llegué al Puente de Hierro en el distrito llamado Porto de Cima. Luego seguir la carretera rústica caminando durante unos 8 km.

Trilha: es posible tomar un autobús en Curitiba hasta el barrio Borda do Campo en la ciudad de Quatro Barras 35km cerca de la ciudad que es el comienzo del Caminho do Itupava, una carretera colonial del siglo XVII. Este sendero atraviesa la Floresta Atlántica, que es un ecosistema excepcionalmente hermoso. O Caminho do Itupava es de aproximadamente 16 km y conduce a la carretera rústica y luego a la estación de tren de Marumbi.

¿Cobran entrada?

Es gratuito aunque, es obligatorio registrarse en la estación IAP – Instituto Ambiental de Paraná indicando el propósito y la duración estimada de la estadía.

¿Se puede acampar?

Sí, tiene un campamento justo en la base de la montaña y cuenta con una infraestructura completa:  baños con duchas con agua caliente, un espacio cubierto con cocina y mesas para comer. 

El uso del campamento es gratuito. Las reservas se pueden hacer llamando al (+55 41) 3462-3598 y (+55 41) 3462- 4352 durante el horario de atención (entre las 8 a.m. y las 6 p.m.).

¿Hay dónde comprar insumos, comida, agua?

El último lugar para comprar insumos es el distrito de Porto de Cima donde se encuentra el Puente de Hierro (a 8 km). No es necesario comprar agua porque en la base de la montaña hay grifos de agua potable y los ríos que corren por la montaña son aguas cristalinas buenas para beber.

¿Cuál es la mejor época para ir a escalar?

La mejor época para escalar en Marumbi es en invierno o entre abril y agosto, cuando el clima es más seco. En verano, abundan los insectos y los rayos de las tormentas son muy peligrosos. 

Roniel Fonseca

3 comentarios en “Marumbi por Roniel Fonseca

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