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Las Canteras del Parque Rodó eran un clásico dentro de la comunidad escaladora. Hace un año se prohibió la actividad en la zona. Una paradoja que mientras festejabamos el ingreso de la escalada como deporte olímpico (estará presente en Tokio 2020), perdíamos el acceso a las canteras.

Si buscamos la lista base de las prohibiciones que se dan en los accesos a nivel mundial a los lugares de escalada vamos a encontrar: basura, uso de drogas, comportamiento molesto u ofensivo, excesivo ruido (fuente accesopanam.com). No es el caso de los uruguayos escaladores, y lo puedo afirmar porque como parte de la comunidad hace más de seis años, he pasado horas y horas en las canteras junto a gente que conozco y a gente que no, y lo que siempre se dió fue el respeto, entre escaladores y por el lugar. Era un punto de encuentro de amigos y familia, y hasta de turistas. Más de una vez invitamos a escaladores extranjeros a compartir unos mates y un poco de cultura local en las canteras.

¿Qué pasó, entonces? La prohibición se dió por la caída de una roca en las canteras. Donde hay rocas, hay desprendimientos, eso no es novedad, y como nombré más arriba, no es causa de prohibición a los accesos de escalada. En mi humilde opinión, somos culpables de no tener montañismo o deportes de montaña en el país, culpemos a la geografía. ¿Cómo es eso? No hay cultura de deportes de aventura más allá de Trail (tal vez). En deportes como la escalada (o montañismo, alpinismo) cuando los practicamos asumimos el peligro que este puede implicar con la mayor de las responsabilidades y velamos siempre por reducir toda probabilidad de accidente al mínimo, y para ello también se precisa del apoyo de las entidades públicas, que se involucren para cuidarnos, cuidar a los deportistas.

Desde nuestro lugar de deportistas nos informándonos, nos preparamos realizando cursos que nos vuelven escaladores autónomos. Un escalador autónomo es aquel que puede resolver situaciones en altura de la forma más segura. Sin dejar de lado que parte de la cultura de nuestra comunidad es cuidarnos entre nosotros, acompañarnos en nuestros primeros pasos y, vuelvo a hablar por mi, siempre incentivando a los demás a informarse cuáles son las formas recomendadas de realizar las maniobras para estar preparado ante cualquier situación.

Somos montañistas y escaladores apasionados por las montañas. Tenemos la responsabilidad de cuidar los lugares donde vamos. –

accesoPaNam

Entonces, volviendo a las canteras, ¿por qué las perdimos? ¿por la falta de cultura de montaña? ¿por el desconocimiento de las autoridades con respecto al deporte? ¿qué les generaba vernos colgados en las paredes del Parque Rodó? ¿preocupación? ¿por qué no construir puentes entre las autoridades y los escaladores para trabajar juntos y hacer de las canteras un lugar seguro, no solo para los escaladores, sino para toda la comunidad que disfruta del lugar.

Mientras escribo esto se me vienen a la cabeza deportes de aventura que se practican en Uruguay: surf, parapente, salto en paracaídas, tandem. Todos lejos ya de las prohibiciones… entonces… ¿cuál es la diferencia con la escalada? ¿debemos conquistar un nuevo elemento? no es el agua, no es el aire, ¡son las rocas!. Si en estos deportes podemos convivir con la premisa de que su práctica implica riesgos, ¿qué nos está faltando para usar esa premisa en la roca?.

Particularmente las canteras son el primer contacto con la piedra de todo escalador iniciante. Es nuestra «escuelita», desde el 1994 que se escala allí. Nos sentimos siempre muy privilegiados de poder tener acceso a un espacio de calidad para nosotros. Era muy frecuente que los escaladores vayamos a las canteras con la familia, mientras ellos tomaban mate, y disfrutaban de un rato al aire libre, nosotros escalábamos. El plan perfecto para un domingo de tarde. Entonces cuando tenemos que pensar en qué perdimos con la prohibición aparece una lista enorme, que no hace directamente al deporte, aunque sí dificulta el acceso al mismo. 

Perdimos un espacio que compartíamos en comunidad y familia. Un espacio gratuito para llevar a nuestros amigos a probar por primera vez lo genial que es escalar. El primer contacto de la escalada turística, más de una vez se nos han acercado extranjeros maravillados de encontrar la actividad en Uruguay, un país sin montañas. Perdimo acceso a desarrollar el deporte que tanto amamos, ¿te imaginás que te cierren la canchita de la esquina y no puedas jugar más ahí, y sea el único en la ciudad? o ¿que no nos dejen correr más por la rambla? Somos escaladores, y como tal asumimos los riesgos del deporte, nos formamos, y contribuimos al desarrollo de deportes de aventura dentro de Uruguay de interés internacional. Un deporte que es furor en países llenos de montañas, en Uruguay que es una «penillanura levemente ondulada» ¡escalamos! con todo lo que ello implica, no podemos ni queremos perder el apoyo de las autoridades, queremos construir puentes, porque amamos lo que hacemos. Nuestra comunidad es chica pero fuerte. (lee «Los números de la escalada»)

Testimonios

En el 2016 llegó a Uruguay Arno Ilger, autor del libro «guerreros de la roca» un clásico en el mundo de la escalada, y dió un taller en las canteras. Es Pa’rriba la contactó y nos dió su opinión al respecto:

Aquí algunos pensamientos: La escalada ofrece los medios para desafiarse a uno mismo aprendiendo lecciones de vida importantes y a ser miembros productivos de la sociedad. Escalar es duro, y puede ser peligroso, pero aprendiendo maniobras de cuerda y cómo usar el equipo podemos mitigar el riesgo y permitirnos a nosotros aprender. Aprendemos que es importante el coraje y a valorar el trabajo que nos requiere vivir una vida plena. Aprenderemos a darle valor a lo desafiante que es escalar en roca, lo cual nos enseña a servir a otros. He viajado desde Estados Unidos a Uruguay para brindar una clínica de caídas en las Canteras del Parque Rodó unos años atrás. La comunidad de Uruguay me dio la posibilidad de ayudarlos a entender cómo enfrentar los miedos, cómo tomar riesgos apropiadamente y disfrutar la lucha contra esas sensaciones, las cuales son lecciones valiosas. Las Canteras del Parque Rodó es un lugar perfecto que brinda la oportunidad a muchas personas de aprender cómo escalar y a través del aprendizaje como ser miembros valiosos del país. Por favor mantengan este espacio abierto, así los escaladores, nuevos y viejos tendrán la oportunidad de contribuir. 

Arno Ilger, escalador y autor de «Guerrero de la roca»
Arnol dando su taller en las Canteras 2016

Viajé en el 2018, las canteras fueron mi primera experiencia escalando en Uruguay, antes de que ir al muro incluso. Me pareció un lugar muy, muy bueno porque la calidad de la roca era muy buena, roca compacta. Las rutas armadas son me gustaron mucho, todas con pasos muy lindos y con la ventaja que está ahí en el medio de la ciudad. Esperemos que se logre que las autoridades vean la escalada con otros ojos, no solo como un riesgo sino como una actividad que aporta y suma a la comunidad deportiva.

Ahutiz Mancillas, escalador mexicano.

Hace cuatro años tuve la oportunidad de vivir en Montevideo durante dos años, al principio tenía miedo ya que era la primera vez que vivía fuera de México y con un bebé de 6 meses aún más. Algo que me reconfortaba por una previa investigación es que cerca de donde iba a vivir se encontraba un parque muy especial, el “Parque Rodó”, principalmente: las canteras, nuestras canteras, y digo nuestras porque es un lugar que mi familia y yo lo hicimos nuestro, era nuestro cachito de cielo al lado de la rambla donde podíamos practicar nuestro deporte: la escalada deportiva. Era grandioso como mamá escaladora tener un espacio cerca donde yo pudiera escalar y que mi hijo pudiera explorar su entorno sin temor. La escalada no sólo es subir una piedrita y ya, implica desafíos mentales y físicos, trabajar esos pensamientos que nos hacen creer que no somos capaces de superar una dificultad. Si bien la superación de los miedos es una lucha muy personal, siempre estamos acompañados de una hermandad, de un cobijo y ese cobijo lo sentí en este lugar: las canteras.

Ahí pude ver a Nicolás, mi hijo, dar sus primeros pasos animado por dos escaladores Pablo y Gwen y que para mi también fueron una fuente de motivación e inspiración para esforzarme a dar lo mejor de mi. Ahí probé el mate por primera vez y pasé tardes con mi querido Mauro, con Sebas R., Martín, Sabri, Fede, Xime, Diego S., mi querida Vicky, Agus, Lore y muchos más, eso es lo que te da la escalada: momentos inolvidables con personas que no imaginabas conocer. Prohibir esta práctica en este lugar es perder este cobijo, es perder la oportunidad de conocer un deporte maravilloso, un deporte que va de la mano con tu vida, con la naturaleza que nos rodea, en un país donde se podría pensar que no se puede practicar la escalada porque no tiene montañas pero que nos ha demostrado todo lo contrario y que con el ingenio de unos cuantos que siguen poniendo su granito de arena para fomentar y tener una cultura y un conocimiento certero de la escalada deportiva hoy podemos decir que en Uruguay sí se escala. 

Paola Vargas, escaladora Mexicana.

Muchas gracias a los que colaboraron con este artículo: Valen Silva, Arno Ilgner, Authitz, Paola V., Mauro Carugo.

3 comentarios en “Canteras del Parque Rodó: a un año de su prohibición

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